Pelusso precisa ganar la Liguilla para mantenerse en la conducción técnica de Nacional.
Nunca los clásicos son un partido más. Lo que ocurra durante esos 90 minutos marcan. Para bien o para mal, pero siempre dejan su huella. En el caso de Nacional, luego de la derrota 4-2 que además lo apeó de la posibilidad de ganar el Clausura, marcará el futuro de muchos, incluso del técnico Gerardo Pelusso.
Apenas consumada la derrota, comenzó a correr como un reguero de pólvora que su situación era complicada, pues había cierta molestia por parte de algunos dirigentes en cuanto al manejo del equipo que realizó en las fechas decisivas. Sin embargo, el presidente Ricardo Alarcón se encargó de llevar tranquilidad y de decir que no era el momento para hablar de posibles cambios.
Pasadas algunas horas del traspié clásico y también de que los tricolores se quedaran sin el pan y sin la torta, pues el miércoles fueron eliminados de la Copa Santander Libertadores por parte de Sao Paulo y el domingo recibieron el golpe de gracia al perder ante el tradicional rival, Ovación hizo un relevamiento de la situación y la conclusión es contundente: Pelusso hoy está firme, pero su continuidad se la juega en la Liguilla.
El contrato del entrenador finalizará cuando dispute su último partido de la Liguilla y la lectura es simple: si no clasifica para la Libertadores 2009 difícilmente siga en su cargo.
A favor. Nacional no quiere apresurarse, sino pasar raya cuando se debe, es decir al finalizar la temporada. Allí se analizará lo positivo y lo negativo y aunque las eliminaciones son el recuerdo más cercano, "la dirigencia tiene la responsabilidad de mirar el monte y no el árbol", adelantó un dirigente consultado.
En el cotidiano análisis de situación que se realiza por parte de los dirigentes, éstos señalan como puntos a favor de Pelusso que con un plantel que no eligió él, "sino que más bien acomodó con algunas contrataciones" -se dijo- hizo un buen papel en la Libertadores, en cuya fase de grupos fue el mejor segundo y terminó arriba de varios primeros. También se le destaca su efectividad, ya que de 60 puntos que disputó desde que asumió en la décima fecha del Apertura hasta el domingo, ganó 42, es decir el 70%. Finalmente, se resaltó la solidez que mostró el equipo como tal en la primera parte del campeonato y sobre todo la gran remontada ante River Plate para transformar un 0-3 en un 6-3.
En contra. También hay voces en contra y no sólo dentro de la dirigencia, sino por parte de los hinchas. Y no fue precisamente la derrota clásica lo que más discrepancia generó, sino el partido frente a Tacuarembó. Existe convencimiento de que el Clausura no se perdió en el encuentro ante Peñarol, sino frente a los del Norte, cuando se cayó 2-1 en el Parque Central con un equipo con muchos suplentes.
En la interna se reconoce la victoria de Peñarol. "Fue mejor, jugó más de lo que lo venía haciendo, nos superó en todo sentido. Como contrapartida, Nacional bajó a nivel colectivo e individual, producto del cansancio y los golpes que generó la participación en los dos torneos", expresó un dirigente. Y agregó: "La caída ante Tacuarembó fue el punto de inflexión. Allí se perdió el campeonato".
La decisión de rotar el plantel de golpe y no paulatinamente fue lo que más molestó a varios directivos, entre ellos Ricardo Alarcón. Fuentes cercanas al presidente reconocieron que éste mantuvo una charla con Pelusso y le dijo que debía rotar el plantel. Sin embargo, los jugadores más influyentes del equipo se opusieron. Por ejemplo, Richard Morales estuvo al menos tres veces a punto de quedar fuera del equipo titular y tras extensas charlas con Pelusso se decidió que jugara desde el arranque. Incluso contra Tacuarembó no iba a estar en el plantel y a pedido suyo concentró para terminar jugando los últimos 45 minutos. Cuando el técnico decidió reemplazar a medio equipo, Alarcón "quedó bastante molesto", se apuntó.
Otro punto que se evalúa como negativo son los cambios. No sólo se le atribuye que "los hace tarde", sino que en la mayoría de los casos hasta se "come" alguno. Por ejemplo, en el clásico hizo dos variantes y Diego Vera quedó afuera, en tanto Diego Arismendi terminó jugando de punta junto al "Chengue".
Por parte de los hinchas, lo que más se le cuestiona es que Nacional no juega bien. Los socios tricolores son de paladar negro, es decir, no basta con ganar, sino que el equipo debe desplegar buen fútbol y al menos en esta primera mitad del año no lo hizo. Por eso se recalcó que los cánticos de apoyo al DT procedían de la popular y no de la platea.
Decisiva. Luego de estas evaluaciones preliminares o sobre la marcha, surge claramente que la Liguilla pasa a ser decisiva para la continuidad de Pelusso.
Nombre: Mauricio Victorino. Edad: 25. Puesto: Zaguero. Situación: Su pase pertenece a Veracruz de México, que lo tiene comprometido al club español Recreativo de Huelva. Status: Difícil.
Clausura: Fue el mejor defensa y jugó completos todos los partidos.
Nombre: Deivis Barone. Edad: 28. Puesto: Zaguero. Situación: Sus derechos federativos pertenecen a River Plate y los económicos al empresario Sergio Greco. Status: Puede seguir.
Clausura: Jugó 8 de 13 partidos y en uno vio la roja, ante Defensor.
Nombre: Oscar Morales. Edad: 33. Puesto: Volante central. Situación: Es dueño de su ficha y tanto su intención como la de los dirigentes es renovarle. Status: Seguramente siga.
Clausura: Se perdió sólo dos juegos, ante Rampla Juniors y Tacuarembó.
Nombre: Nicolás Bertolo. Edad: 22. Puesto: Volante ofensivo. Situación: Boca Juniors es dueño de su pase y su opción de compra es de dos millones de dólares. Status: Casi imposible.
Clausura: Jugó todos los partidos, aunque en dos no fue titular.
Nombre: Martín Ligüera. Edad: 27. Puesto: Enganche. Situación: Es dueño de la mitad de su pase y la otra mitad pertenece a San Luis de Potosí. Status: Pelusso quiere que siga.
Clausura: Tuvo un buen arranque, pero se lesionó y no volvió a su nivel.
Nombre: Adrián Romero. Edad: 30. Puesto: Lateral. Situación: Walter Audifred posee sus derechos económicos. Su polifuncionalidad lo hace un jugador importante. Status: Puede seguir.
Clausura: Hizo dos goles y jugó en 11 de los 13 partidos, 10 como titular.
Radiografía tricolor
Entrenan desde la hora 10
El plantel de Nacional retornará hoy a los entrenamientos luego de haber tenido ayer jornada libre. Desde las 10 de la mañana, quienes actuaron más de 45 minutos en el clásico harán un trabajo de reacondicionamiento físico, en tanto el resto del plantel hará un movimiento futbolístico ante un equipo juvenil. Para el juego del sábado ante Progreso están suspendidos Romero, Cardacio, Arismendi, Fornaroli y Richard Morales.
Vence contrato para nueve
No sólo Pelusso se jugará su continuidad en la Liguilla; varios jugadores también. A nueve se les termina definitivamente el contrato: Mauricio Victorino, Deivis Barone, Oscar Morales, Juan Pablo Pereyra, Adrián Romero, Diego Perrone, Nicolás Bertolo, Mathías Cardacio y Martín Ligüera. Hay una lista tan o más larga como ésta de jugadores cuyo vínculo culmina pero con opción de renovación.
Hay "Chengue" hasta fin de año
De los futbolistas que fueron titulares en el clásico sólo cinco tendrán vigente sus contratos luego de junio. Ellos son Alexis Viera, Pablo Caballero, Diego Arismendi, Bruno Fornaroli y Richard Morales. No obstante, es muy posible que Viera, Caballero y Fornaroli no continúen en el club, pues existen ofertas desde el exterior por ellos. La presencia del "Chengue" está asegurada al menos hasta fin de año.
Vestuario
Voz de aliento no surtió efecto
Era tal el desconsuelo que existía en el camarín tricolor que reinó el silencio en el plantel. "Alguno dio una voz de aliento, pero nadie le dio ni bolilla", confesó.
"Hecho añicos y llorando"
"Los jugadores estaban hecho añicos. Algunos lloraban y otros metían la cara entre sus manos", relató una persona que ingresó al vestuario.
"Ni una palabra" del entrenador
Gerardo Pelusso, quien pidió unas horas de reflexión antes de declarar, era uno de los más afectados. "No dijo ni una palabra", comentó la fuente.
EL PAÍS